En un partido duro y chivo, donde no jugamos para nada bien, lo más importante es que sacamos los tres puntos que nos siguen manteniendo arriba. Por sobre todas las cosas, el equipo puso sobre la cancha el oficio, la actitud y la efectividad. Si bien en el primer tiempo no le encontramos la vuelta y el rival nos complicó más de la cuenta, hacer un gol a los cuatro minutos nos sirvió para trabajarlo y aguantarlo.
En el segundo tiempo el equipo le puso más actitud y convicción. Y más allá que el fútbol apareció de a gotas, nos mantuvimos firmes y nos bancamos las envestidas del Duren. Por otro lado, si comparamos, las intervenciones de Agustín en el arco no fueron tantas como en la primera fecha, lo que quiere decir que no nos llegaron tanto. Sí nos sacaron la pelota y el juego, por eso el enojo en el entretiempo. A este equipo le gusta jugar con la pelota y atacar, y en ese camino seguiremos corrigiendo errores para que no nos vuelva a pasar.
Creo que uno de los errores más importantes nace desde mí, ya que decidí cambiar el sistema (del 3-5-2 de la primera fecha al 3-4-3) y eso desacomodó un poco el funcionamiento del equipo. Quizá la idea más acertada era mantener el mismo esquema. Son cosas a ver y charlar durante la semana para poder elegir qué es lo mejor para el equipo.
De todas maneras, creo que si queremos ser protagonistas, pelear el torneo y estar en los primeros puestos tenemos que superar este tipo de pruebas. Lo hicimos y ahora vamos por el Fortuna Koln.