Si bien en el primer tiempo se luchó más de lo que se jugó, las situaciones más claras y las llegadas más punzantes fueron las nuestras. Irnos al descanso con el 1-0, nos dio la tranquilidad para poder encarar el segundo tiempo con la actitud que estamos acostumbrados a ver en Cracovia. De a poco fue apareciendo el fútbol y justificamos la victoria. Por los dos penales, por el Golazo de Diego y la labor de los defensas, que esta en un nivel altísimo.
Ahora nos queda un último paso, quizá el más difícil y más importante, el Nurenberg. Es el último obstáculo para lograr lo que nos propusimos hace más de 5 meses. Creo a muerte en mis jugadores, porque siguen demostrando que son HOMBRES con todas las letras, que hay muchos referentes y que ellos son los primeros en arremangarse por el bien del grupo, que no me equivoqué en elegirlos a cada uno de ellos, y que finalmente más allá de las características técnicas son excelentísimas personas. Por eso y por muchas otras cosas que sólo sabemos nosotros, los que estamos adentro, vamos a salir el jueves a jugar nuestro último partido del año. Con Humildad, Respeto, Sacrificio y Compañerismo. Como siempre, como nunca.